Fiabilidad en el uso de fármacos para el tratamiento de COVID-19: antivirales

La industria farmacéutica se encuentra en una contienda que busca poner fin a la incertidumbre que engloba a la COVID-19. Debido a la ausencia de fármacos aprobados por entidades oficiales y gubernamentales, se están evaluando múltiples terapias que posean efectos antivirales e inmunomoduladores para prevenir y tratar esta enfermedad. Algunos fármacos implementados en el tratamiento de pacientes que la padecen han sido recientemente desarrollados, mientras que otros se encuentran aún en proceso de investigación, pues son ampliamente utilizados para tratar infecciones por SARS-CoV, cuyos mecanismos de acción pueden resultar beneficiosos en el tratamiento de la COVID-19.

Tomada de https://lopezdoriga.com/nacional/cofepris-ordena-retiro-de-ocho-medicamentos-por-impureza-de-activo/

Antivirales

Son fármacos empleados para inhibir la síntesis del material genético de un virus, logrando que este deje de replicarse y frenando la evolución de la enfermedad, con el fin de reducir su sintomatología. En vista de la reciente necesidad de generar un tratamiento para el virus, se ha estudiado el potencial efecto terapéutico de múltiples fármacos y sus posibles combinaciones. Medicamentos con propiedades antivirales como Remdesivir y Ritonavir/Lopinavir son análogos nucleosídicos derivados de la Adenina, lo cual les permite dirigirse hacia la ARN-polimerasa para bloquear la replicación del ARN viral. Su sistema de acción está diseñado de tal forma que afecte al virus en una etapa específica de su ciclo de vida, impidiéndole continuar con su desarrollo. 

- Combinación Ritonavir/Lopinavir

Se trata de fármacos inhibidores de enzimas Proteasas (implicadas en la replicación del material genético viral), esta combinación es usualmente empleada para tratamientos de VIH. Debido al potencial antiviral de Ritonavir/Lopinavir, ha sido estudiado como posible tratamiento para la COVID-19 para aliviar los síntomas y reducir el tiempo de replicación del virus.

Tomada de http://www.unitedpharmacies-uk.md/Lopimune-Lopinavir-Ritonavir.html

En Colombia, su uso fue implementado de manera experimental pero fue suspendido recientemente debido a la evidencia recolectada tras ensayos clínicos en 671 hospitales al rededor del mundo, donde no se demostró eficacia alguna en la disminución de la mortalidad de pacientes, además de presentar posibles efectos adversos como lo son náuseas, vómito, diarrea y hepatotoxicidad (inflamación en el hígado generado por la ingesta de sustancias químicas como el alcohol o los fármacos). Debido a que su implementación como método terapéutico no es recomendada, el Ministerio de Salud y Protección social solicitó al INVIMA retirar estos fármacos del listado de medicamentos priorizados para el manejo de la COVID-19.

-  Remdesivir

Es un fármaco fosforamidato derivado de la Adenina y actúa como un análogo del Trifosfato de Adenosina (TFA). Su método de acción consiste en su incorporación dentro de las cadenas de ARN del virus, retrasando la conformación de la cadena lateral del ARN durante su proceso de replicación.

Tomada de https://elmanana.com.mx/remdesivir-pruebas-satisfactorias-pacientes-mexicanos-con-coronavirus/

Su aplicación como método terapéutico contra la COVID-19 se aprobó el año pasado; la FDA autorizó su implementación bajo uso de emergencia en casos determinados, siendo el primer fármaco en obtener la aprobación de una entidad internacional. Así pues, en Colombia los ensayos clínicos iniciaron tras la suspensión del uso de Cloroquina y Ritonavir/Lopinavir como posibles terapias para combatir la enfermedad. Por medio del estudio Solidaridad, llevado a cabo por la OMS, múltiples instituciones en todo el país fueron autorizadas para incluir este fármaco en el tratamiento de pacientes. Estas fueron:

  • Clínica Iberoamérica (Barranquilla).
  • Clínica Colombia (Bogotá).
  • Clínica Infantil Santa María del Lago (Bogotá).
  • Clínica Reina Sofía (Bogotá).
  • Clínica Sebastián de Belalcázar (Cali).

La evidencia disponible sobre su eficacia es limitada y presenta alta incertidumbre, puesto que los resultados indicaron no tener algún efecto relevante sobre la sintomatología o mortalidad en pacientes, tampoco disminuye la necesidad de ventilación mecánica o el uso suplementario de oxígeno, por lo que la OMS no aconseja su uso en pacientes en hospitalización. Asimismo, se identificaron efectos adversos tales como la elevación de enzimas presentes en el hígado  (ALT y AST), junto con una baja considerable en la presión sanguínea. 

Finalmente, es importante recordar que no existen antivirales comprobados efectivos contra la COVID-19. La medida más competente para evitar la trasmisión del virus es el aislamiento social, priorizando siempre la vida de las personas para evitar el aumento en el número de infectados y la pérdida de vidas. 

5 Comentarios

  1. Me encanta leer a María, sus artículos siempre son fascinantes.

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  2. Uno de los mejores artículos que he leído de este blog, muy interesante.

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  3. 10/10. Súper informativo, explica el por qué de la gravedad de la pandemia

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  4. Me encantó el artículo. Quisiera leer más de María.

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  5. Siento que abordar estos aspectos de la pandemia ayuda mucho a que el público general entienda más la situación actual y no incurra en acciones que afecten su salud.

    Me encantaría que hablaras de las repercusiones negativas de la utilización de fármacos no avalados por la OMS (pulula mucha desinformación por internet).

    Me gustó mucho está entrada. María, sigue así!!

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